lunes, 2 de febrero de 2009
martes, 27 de enero de 2009

LOS ESPEJOS
Yo que sentí el horror de los espejos
no sólo ante el cristal impenetrable
donde acaba y empieza, inhabitable,
un imposible espacio de reflejos
sino ante el agua especular que imita
el otro azul en su profundo cielo
que a veces raya el ilusorio vuelo
del ave inversa o que un temblor agita
y ante la superficie silenciosa
del ébano sutil cuya tersura
repite como un sueño la blancura
de un vago mármol o una vaga rosa,
hoy, al cabo de tantos y perplejos
años de errar bajo la varia luna,
me pregunto qué azar de la fortuna
hizo que yo temiera los espejos.
Espejos de metal, enmascarado
espejo de caoba que en la bruma
de su rojo crepúsculo disfuma
ese rostro que mira y es mirado,
infinitos los veo, elementales
ejecutores de un antiguo pacto,
multiplicar el mundo como el acto
generativo, insomnes y fatales.
Prolongan este vano mundo incierto
en su vertiginosa telaraña;
a veces en la tarde los empaña
el hálito de un hombre que no ha muerto.
Nos acecha el cristal. Si entre las cuatro
paredes de la alcoba hay un espejo,
ya no estoy solo. Hay otro. Hay el reflejo
que arma en el alba un sigiloso teatro.
Todo acontece y nada se recuerda
en esos gabinetes cristalinos
donde, como fantásticos rabinos,
leemos los libros de derecha a izquierda.
Claudio, rey de una tarde, rey soñado,
no sintió que era un sueño hasta aquel día
en que un actor mimó su felonía
con arte silencioso, en un tablado.
Que haya sueños es raro, que haya espejos,
que el usual y gastado repertorio
de cada día incluya el ilusorio
orbe profundo que urden los reflejos.
Dios (he dado en pensar) pone un empeño
en toda esa inasible arquitectura
que edifica la luz con la tersura
del cristal y la sombra con el sueño.
Dios ha creado las noches que se arman
de sueños y las formas del espejo
para que el hombre sienta que es reflejo
y vanidad. Por eso nos alarman.
EL SUEÑO
Si el sueño fuera (como dicen) una
tregua, un puro reposo de la mente,
¿por qué, si te despiertan bruscamente,
sientes que te han robado una fortuna?
¿Por qué es tan triste madrugar? La hora
nos despoja de un don inconcebible,
tan íntimo que sólo es traducible
en un sopor que la vigilia dora
de sueños, que bien pueden ser reflejos
truncos de los tesoros de la sombra,
de un orbe intemporal que no se nombra
y que el día deforma en sus espejos.
¿Quién serás esta noche en el oscuro
sueño, del otro lado de su muro?
UN CIEGO
No sé cuál es la cara que me mira
cuando miro la cara del espejo;
no sé qué anciano acecha en su reflejo
con silenciosa y ya cansada ira.
Lento en mi sombra, con la mano exploro
mis invisibles rasgos. Un destello
me alcanza. He vislumbrado tu cabello
que es de ceniza o es aún de oro.
Repito que he perdido solamente
la vana superficie de las cosas.
el consuelo es de Milton y es valiente,
pero pienso en las letras y en las rosas.
Pienso que si pudiera ver mi cara
sabría quién soy en esta tarde rara.
lunes, 19 de enero de 2009
Tres versiones para el mismo poema
LE MONDE DE THEO - LES LITANIES DE SATAN -
Diamanda Galas / Ch. Baudelaire: Les litanies du satan I/II
Theatres Des Vampires - Les Litanies de Satan
Charles BaudelaireDios privado de suerte y ayuno de alabanzas,
.
¡oh Satán, ten piedad de mi larga miseria!
.
Príncipe del exilio a quien perjudicaron,
y que, vencido, aún te alzas con más fuerza,
.
¡oh Satán, ten piedad de mi larga miseria!
.
Tú que todo lo sabes, oh gran rey subterráneo,
familiar curandero de la angustia del hombre,
.
¡oh Satán, ten piedad de mi larga miseria!
.
Tú que incluso al leproso y a los parias más bajos
sólo por amor muestras el gusto del Edén,
.
¡oh Satán, ten piedad de mi larga miseria!
.
Oh tú, que de la Muerte, tu vieja y firme amante,
engendras la Esperanza - ¡esa adorable loca!
.
¡oh Satán, ten piedad de mi larga miseria!
.
Tú que das al proscrito esa altiva mirada
que en tormo al cadalso condena a un pueblo entero,
.
¡oh Satán, ten piedad de mi larga miseria!
.
Tú que sabes la guarida donde en tierras lejanas
el celoso Dios guarda toda su pedrería,
.
¡oh Satán, ten piedad de mi larga miseria!
.
Tú cuyos claros ojos, saben en qué arsenales
amortajado el pueblo duerme de los metales,
.
¡oh Satán, ten piedad de mi larga miseria!
.
Tú, cuya larga mano disimula el abismo
al sonámbulo errante sobre los edificios,
.
¡oh Satán, ten piedad de mi larga miseria!
.
Tú que, mágicamente, ablandas la osamenta
del borracho caído al pie de los caballos,
.
¡oh Satán, ten piedad de mi larga miseria!
.
Tú que, por consolar al débil ser que sufre,
a mezclar nos enseñas azufre con salitre,
.
¡oh Satán, ten piedad de mi larga miseria!
.
Tú que imprimes tu marca, ¡oh cómplice sutil!,
en la frente del Creso vil e inmisericorde,
.
¡oh Satán, ten piedad de mi larga miseria!
.
Tú, que en el corazón de las putas enciendes
el culto por las llagas y el amor a los trapos
.
¡oh Satán, ten piedad de mi larga miseria!
.
Báculo de exiliados, lámpara de inventores,
confidente de ahorcados y de conspiradores,
.
¡oh Satán, ten piedad de mi larga miseria!
.
Padre adoptivo de aquellos que, en su cólera,
del paraíso terrestre arrojó Dios un día,
.
¡oh Satán, ten piedad de mi larga miseria!
.
ORACIÓN
¡Gloria y loor a ti, Satán, en las alturas
del Cielo donde reinas y en las profundidades
del Infierno en que sueñas, vencido y silencioso!
Haz que mi alma, bajo el Árbol de la ciencia,
cerca de ti repose, cuando, sobre tu frente,
como una Iglesia nueva sus ramajes se expandan.
sábado, 3 de enero de 2009
COSMOS

Derivación del nombre Del griego Kosmos, "orden"
Características Es el conjunto ordenado de todo cuanto existe en la naturaleza y coincide con el universo entero. Representa el arquetipo de cada acción creadora y el símbolo de la sacralidad universal.
Tradiciones religiosas y sapienciales Platonismo, orfismo, hermetismo, judaísmo, cristianismo, alquimia
Divinidades y símbolos Eros-Fanes, Demiurgo, Dios Padre; Caos, hombre microcosmos, huevo, vida, muerte, lucha, mal, Sofía, virtud
Es un sistema jerárquicamente ordenado por una divinidad superor y subdividido en particiones arquetípicas como el Zodíaco, los elementos y puntos cardinales.
Es el resultado de la acción organizadora de Dios sobre las fuerzas primigenias. En las antiguas cosmogonías el orden del mundo era conquistado mediante la lucha cruenta entre divinidades cósmicas contrapuestas. El primer paso de la Creación consiste en una acción de separación de los elementos primordiales: la luz de las tinieblas, el sol de la luna, las aguas de la tierra. En algunas tradiciones dicha especificación formal se originaba por un principio ordenador externo (el Demiurgo platónico, el Eros-Fanes de los órficos, Dios Padre), en otras se determinaba de la nada a través de una recomposición natural de la materia.
En la cosmología cristiana, en gran parte influida por el pensamiento platónico, el mundo es creado según un preciso modelo mental: el unus mundus, perfecto e imperecedero, que coincide con la mente misma de Dios. Para los Padres de la Iglesia el universo es el espejo en el que el Ser supremo se refleja, manifestándose a los hombres y dándose a conocer (aunque de manera gradual e imperfecta) por medio de ellos.
La filosofía renacentista de la naturaleza se basaba en dicha correspondencia: dado que el alma humana está armónicamente en sintonía con el alma del mundo, el hombre puede captar el sentido de la estructura del universo entero. El neoplatonismo florentino basó en este axioma su teoría del amor y concibió la obra de arte como una etapa de la elevación espiritual hacia Dios.
CAOS
William Blakesábado, 6 de diciembre de 2008
jueves, 4 de diciembre de 2008
DIONISO
Dioniso, obra de Caravaggio.
EL DIOS DIONISO
- La Antigüedad entera contempló a Dioniso como aquél que dispensaba el vino. Pero lo conoció también como el Frenético que hacía de los hombres unos posesos, que los devolvía al salvajismo, que les hacía derramar incluso sangre. Dioniso era prójimo y compañero de las almas de los muertos y consagraciones misteriosas lo nombraban su maestro. La representación dramática pertenecía a su culto... Hacía nacer las flores de la primavera; la hiedra, el pino, la higuera estaban vinculados con él; pero el don mil veces bendito de la viña debe situarse muy alto por encima de estos dones de la naturaleza. Dioniso era el dios de la ebriedad bienaventurada y del añor extático. Pero era también el Perseguido, el Sufriente y el Muriente, y todos aquellos que él amaba y que lo acompañaban debían participar de su suerte trágica (Walter Otto, Dioniso, Frankfurt, 1933, p. 49)
- ¿Quién es Dioniso?
El Dios del éxtasis y del espanto, del salvajismo y de la liberación bienaventurada; el dios loco, cuya aparición pone a los seres humanos en delirio, manifiesta ya en su concepción y nacimiento el carácter misterioso y contradictorio de su ser.
Era hijo de Zeus y de una mortal. Pero antes de haberlo parido, ella fue abrasada por el rayo de su amante celeste (Dioniso, p. 62)
- Al igual que los mitos del nacimiento, los mitos de la aparición de Dioniso manifiestan también mucho de su esencia.
Durante su concepcióna el elemento terrestre había sido tocado por el destello del cielo divino. Pero en la asociación de lo celeste y lo terrestre expresado en el mito del doble nacimiento, el carácter pesado de las lágrimas de la vida humana no se elevaba sino que se mantenía en contradicción brutal con el esplendor sobrehumano.
Aquél nacido de este modo no es solamente quien grita de alegría, quien aporta la alegría; es el dios doloroso y que muere, el dios de la contradicción trágica. Y la violencia interior de esta doble naturaleza es tan grande que entra como una tempestad en medio de los hombres, a los que aterroriza y cuya resistencia doblega con el látigo de la locura. Todo lo que es habitual y ordenado debe estallar en pedazos. La existencia se convierte súbitamente en ebriedad, -la ebriedad de la felicidad que estalla, pero también la ebriedad de lo que espanta (Dioniso, p. 74).
- Cuando Dioniso llegó a Argos, como no se quería celebrar su culto, convirtió a las mujeres en dementes a tal punto que huyeron a la montaña y desgarraron las carnes de sus niños recién nacidos... Aura, amante de Dioniso, mató y devoró a uno de sus hijos de tierna edad... (Dioniso, pp. 98-99).
- ¡Un dios frenético! ¡Un dios a cuya esencia pertenece el estar loco! ¿Qué vivieron, qué vieron los hombres a los cuales se imponía lo que hay de imposible en esta presentación?
El rostro de este verdadero dios es el rostro de un mundo. No puede haber un dios loco más que si existe un mundo loco que se manifiesta a través de él. ¿Dónde está ese mundo? ¿Puede todavía ser encontrado y reconocido por nosotros? Solamente el propio Dios nos puede ayudar en este camino...
El que engendra lo viviente debe hundirse en las profundidades originarias, moradas de las potencias de la vida. Y cuando vuelve a la superficie, hay un destello de locura en sus ojos, porque allí, debajo, la muerte cohabita con la vida. El misterio originario mismo está loco, el seno del desgarro y de la unidad desgarrada. En relación con este tema, no tenemos necesidad de convocar a los filósofos... La experiencia de la vida y los ritos de todos los pueblos y de todos los tiempos son testigos de ello. La experiencia de los pueblos habla: allí donde nace lo viviente, está próxima la muerte. Y en la medida en que haya vida eso está vivo, y la aproximación de la muerte se acrecienta hasta el instante más alto, hasta el hechizo del nuevo devenir, cuando la muerte y la vida se entrechocan en la loca alegría. El torbellino y el estremeciemiento de la vida es profundo porque está completamente ebrio. Y con la misma frecuencia con que la vida se engendra nuevamente, el muro que la separa de la muerte se abre por un instante (Dioniso, pp. 126-128)
- No era solamente la abundancia de vida y fecundidad lo que hacía del Toro una de las formas de Dioniso, sino también su locura furiosa, su carácter peligroso... (Dioniso, p. 154)
- Su lascivia, con frecuencia mencionada, debe haber hecho del chivo uno de los animales dionisíacos... (Dioniso, p. 155)
Artículo extraído de la revista Acéphale
jueves, 27 de noviembre de 2008
jueves, 20 de noviembre de 2008
YANTRA - Henri Michaux

ciego a la alteridad
sábado, 15 de noviembre de 2008
jueves, 16 de octubre de 2008
viernes, 3 de octubre de 2008
La serpiente


Las dos serpientes, que en esta ilustración tántrica simbolizan la energía cósmica, enrollan sus cuerpos en torno a un lingam (falo) invisible. La manifestación microcósmica de esta energía universal la llaman los hindúes kundalini. El flujo vital de la kundalini asciende a lo largo de la columna vertebral por el delicado canal central llamado susumna, hasta el centro del cerebro. A la izquierda de éste último se halla el canal lunar, ida, y a la derecha, el canal solar, pingala. Los tres canales confluyen en la zona de las cejas.
Bosohli, hacia 1700

