miércoles, 4 de junio de 2008

Fragmento de "Los Cantos de Maldoror"


Lautréamont


CANTO SEGUNDO


¿A DÓNDE ha ido ese primer canto de Maldoror desde que su boca, llena de hojas de belladona, lo dejó escapar a través de los reinos de la cólera, en un momento de reflexión? Dónde ha ido ese canto... No se sabe con precisión. Ni los árboles ni los vientos lo conservaron. Y la moral, que pasaba por ese sitio, sin presagiar que tenía en esas páginas incandescentes un enérgico defensor, lo vio dirigirse con paso firme y recto hacia los rincones oscuros y las fibras secretas de las conciencias. Por lo menos, la ciencia da por sabido que desde ese tiempo el hombre de figura de sapo no se reconoce a sí mismo, y cae con frecuencia en accesos de furor que le hacen parecerse a una bestia de los bosques. No es culpa suya. En todos los tiempos él creyó, con los párpados plegados bajo las resedas de la modestia, que no estaba compuesto más que de bien y una mínima cantidad de mal. De pronto, yo le hice saber, descubriendo a pleno día su corazón y sus tramas, que, por el contrario, sólo estaba compuesto de una mínima cantidad de bien, que los legisladores tratan a toda costa de no dejar evaporar. A mí, que no le he enseñado nada nuevo, me gustaría que no sintiera una vergüenza eterna a causa de mis amargas verdades; pero la realización de este deseo no estaría conforme con las leyes de la naturaleza. En efecto, arranco la máscara de su rostro traidor y lleno de fango, y hago caer, una a una, como bolas de marfil sobre una fuente de plata, las mentiras sublimes con las cuales se engaña a sí mismo: es, por tanto, comprensible que no ordene a la calma imponer las manos sobre su rostro, incluso cuando la razón dispersa las tinieblas del orgullo. Por eso el héroe que pongo en escena ha atraído sobre sí un odio irreconciliable, atacando a la humanidad, que se creía invulnerable, por la brecha de absurdas tiradas filantrópicas, que están amontonadas, como gramos de arena, en sus libros, cuyo ridículo lado cómico, aunque aburrido, algunas veces estoy a punto de apreciar, cuando la razón me abandona. El lo había previsto. No basta con esculpir la estatua de la bondad sobre el frontis de los pergaminos que contiene las bibliotecas. ¡Oh ser humano, hete ahí, ahora, desnudo como un gusano, en presencia de mi espada de diamante! Abandona tu método, no es tiempo ya de hacerse el orgulloso: hacia ti dirijo mi plegaria, en actitud de prosternación. Hay alguien que observa los menores movimientos de tu vida culpable; estás envuelto en las redes sutiles de su perspicacia encarnizada. No te fíes de él cuando se vuelva de espalda, pues te mira; no te fíes de él cuando cierre los ojos, pues te sigue mirando. Es difícil suponer que, en cuanto a astucia y perversidad, tu terrible resolución pueda superar al hijo de mi imaginación. Sus menores golpes aciertan. Con algunas precauciones, es posible hacerle saber al que cree ignorarlo, que los lobos y los bandidos no se devoran entre sí: acaso no sea su costumbre. Por consiguiente, entrega sin temor a sus manos el cuidado de tu existencia: él la conducirá de la manera que sabe. No creas en la intención que hace relucir al sol, de corregirte, pues le interesas muy poco, por no decir nada; aunque aún no he aproximado a la verdad total la benevolente medida de mi verificación. Pero a él le gusta hacerte daño, por la legítima persuasión de que te volverás tan malo como él, y así cuando llegue la hora le acompañarás hasta la honda gruta del infierno. Su lugar está marcado desde hace mucho tiempo en un paraje donde se distingue una horca de hierro, de la cual están suspendidas unas cadenas y unas argollas. Cundo el destino lo conduzca allá, el fúnebre embudo jamás habrá saboreado una presa más sabrosa, ni el contemplado una mansión más conveniente. Me parece que hablo de una manera intencionadamente paternal, y que la humanidad no tiene derecho a quejarse.

lunes, 2 de junio de 2008

Stella Díaz Varín (1926-2006)

El poeta


A Pablo Neruda y a todos los poetas
que le anteceden y le suceden.

Un hombre caminando sobre el mar
Sobre su corazón
Camina cielo adentro
Sobrecogiendo al sol con su mirada.
Un hombre
para quien todas las cosas
son parientes lejanos.
Nacido de la luz y de la sombra
Con solamente aparentar tristeza
Mueve a risa
A quien tenga el placer de mirarlo

Perseguido por las aves y por las fieras
Y pensar
Que solo en su mano izquierda
Han crecido cien robles,
Que para vivir un día de su vida
No hay clepsidra inventada
Ni medida de tiempo.
Él, con su corazón
Bajo los pies, sobre el agua,
Junto a los cuatro puntos cardinales.

El amor,
le paso por los ojos
Como un vértigo
Ebrio de abejas, sin heredad.
La muerte sólo sería muerte
Si encontrara su mano.
Qué sólo el hombre
De pie, sobre el océano.

La alegría le teme
Como a un mal pensamiento
Y pensar que su frente es el muro
Donde podréis dibujar
Los más bellos grabados infantiles.

Así avanza
Paso a paso sobre el agua
Siempre despierto mientras el sueño
Vive en los ojos
Del resto del mundo.

Sin divisar jamás el horizonte:
su mirada de golfo perdido
su mano derecha de fuego.
Su boca
El alud que sepulta
Con una sola de sus palabras.

Y qué solo
Va el hombre de espalda al sol
perseguido de niños y sueños
Engañador de cambios terrestres
Entre la muchedumbre de los peces

Ah si encontrarais otros ojos
Con más lejanía
De inconclusa oscuridad.

Camina
Entre el canto de los peces
Suelto como los hombres en su gran prisión
Inefable
como Dios cuando quiere ser hombre.

Distiende la pupila de brasa celeste
A la estrella antigua
En demanda de su halcón pez.

Oh fanal de ojo ciego
Quiero caminar de pie
Contigo sobre el agua
Saludar la escama del gran pez
Ser solícita con la bruma
y penetrar la aleta oculta
que insinúa una mañana de mar.
Beber la leche que desparrama la ola
Cuando tu gran corazón
Quiebra la soledad...

Sordo es el corazón del hombre
Cuando camina de pie, sobre el océano.




sábado, 31 de mayo de 2008

lunes, 26 de mayo de 2008

domingo, 25 de mayo de 2008

VOLUNTAD

Obra de Ernst Fuchs

"Shelling afirma que "el querer es el ser originario". Pero en Shelling, este "querer", como sustancia propulsora de todo lo vivo, tiene la tendencia a "transfigurarse" y "espiritualizarse" con la evolución de la conciencia. Aunque la voluntad comienza oscura, contiene la potencia para hacerse clara. De todos modos, se da en ella además el drama de la libertad y, con ello, del mal. Comparece el mal cuando se invierte el orden de la libertad, cuando allí donde se ha abierto paso ya la luz, a saber, en la conciencia humana, se alza la propia y egotista voluntad oscura sobre la voluntad universal, cuando la inteligencia, la luz de la razón, es utilizada solamente para fines egoístas.
El principio fundamental de la vida en Shopenhauer es asimismo la voluntad. Pero la voluntad no realiza ninguna historia de la glorificación, ninguna evolución hacia lo superior. Lo universal de la voluntad no es su proceso hacia la claridad, sino la oscuridad y el sinsentido de su universalidad. De ahí que para Shopenhauer no hay ningún Dios, ninguna tendencia a la divinización. Y el mal tampoco es la inversión de los principios, que para Shelling eran el de la voluntad propia y el de la voluntad universal. Según Schopenhauer, la razón en principio está sometida a la voluntad, es solamente una de sus funciones. En el hombre -dice Schopenhauer-, la voluntad ha recogido para sí una luz de su entorno, no para iluminar con ella el ser; sino para poder espiar mejor los objetos de su apetito. De todos modos, en Schopenhauer hay también otra razón que se desgaja de la voluntad en el arte o en la ascética. Es la razón suprarracional de la negación de la voluntad. Shelling espera la consumación en el ser, Schopenhauer espera ser redimido del ser."

Fragmento extraído del libro "El mal" de R. Safranski

miércoles, 21 de mayo de 2008

Elvira Hernández
CIUDAD INTERIOR

No puedo ser otra cosa que la pensativa del Patio de los
Callados, la llorosa del Parque de los Reyes,
la olvidadiza
............................................... ni otra
que la que recoge papeles con sangre
............................................................... ni
aquella que no quiere el balazo solipsista
...................... porque nada desaparecerá
A ratos soy la misma, la Una, la del espejo
que camina con una araña en el ojal......................................................
la sombra
que se pegó al hombre que dobló la esquina
............. y duele su cuello guillotinado

FUENTE NEPTUNO
Te tomo la palabra. ¡Bah! ¡Qué haces aquí! Esto es peor que
cruzar la Avenida Cardenal Caro. O que Escilas y Caribdis en
seco. No se respira el salobre mar sino amoniaco puro. Amén del
monóxido y el hollín por mil. Es el Novus Orbis vomitado:
Ngechén en la Cruz y en la picana. Es la noche bajo el tridente,
dando tumbos por las escalinatas, por la Escala Unica sin un
peso en los bolsillos. Pronto aparecerán tus pescados de acá, la
corte milagrosa para el Mirón del Cerro. Los príncipes del
peñascazo se quedarán en las laderas salivando un pito. Las
reinas de la noche pasarán derecho al fornicatorio. Los caminos
yacen atestados y el cerro se mueve como un pulpo. Los reyes
del sablazo establecen pronto sus capitales. Los vampiros tienen
puestos sus guantes de gasa. El Mohicano encendió su fogata y
yo he lanzado mis cupidos a más no poder. Es mi única
transacción la que se pierde en el aire, un chorro sin destino.
Mojo la cara en tus aguas y no logro quitarme la sarna de
maldito. Nunca tuve proposiciones que hacerle a la vida.

YO TAMBIÉN HE HECHO DE POETA

Con agilidad he trepado la maraña de cuerdas.
He caminado por el vacío como si no tuviera pies.
He pasado largamente suspendida como si dependiera de tus ojos.
En dos lágrimas se ha sostenido la complejidad de mi equilibrio.
Parada sobre mi cabeza fustigué a todas las bestias negras en el redondel.
Tragué saliva vaga un poco de fuego y polvo raro.
Quebré fidelidades zurcí fracasos envenené amores.
Hice ilusionismos y entre mis piernas metí a la Gran Serpiente.
Cortaron mi cuerpo en pequeños pedazos que cayeron al agua.
Reí con sorna alegría frente a mi cara de trapecista lúgubre.
Pero sólo pude hacer este gran arte en funciones nocturnas.


DESCLASIFICACIÓN

Soy una hoja al aire, señor
De esas que vienen escritas por los dos lados
Y desprendida de su árbol mayor
- mi propio viento me descuaja
-Por cierto sin genealogía
Por entera volátil.

Sin traza de caminos planeo sobre nadas
- es un vuelo muy elevado –
Por aquí y por allá sobre el pajar relativo
(los granos extraídos son mil veces más vanos)
No creo que lo note, señor
Mi hoja se está cargando de sangre.

domingo, 18 de mayo de 2008

PIZARNIK - DIALOGOS

"La verdadera materia fundamental de toda vida y existencia es lo terrible"

Schelling

Antonin Artaud

jueves, 15 de mayo de 2008

martes, 13 de mayo de 2008

Francois Villon

BALADA DE LAS DAMAS DE ANTAÑO

Decidme en qué comarca, decidme en dónde
encontrar a Flora, la beldad romana;
dónde Archipiada de la luz se esconde
y Thaís que fuera la su prima hermana;
Eco condenada a repetir, lejana,
el cantar del agua, del monte el ruido,
que tan bella fue cuando lo quiso el hado;
mas las mismas nieves del año pasado
¿adónde se han ido?

Decid dónde Heloísa está, la tan juiciosa,
por quien fue castrado y enclaustrado luego
Abelardo el Sabio en Saint-Denis famosa:
pagó con tal pena su imprudente fuego.
¿Dónde aquella reina está, asimismo agrego,
quien a Buridán, que la hubo poseído,
quiso que arrojaran al Sena embolsado?
Mas las mismas nieves del año pasado
¿adónde se han ido?

La reina Blanca como flor de lis
que con falsa voz de sirena cantaba,
Berta la del gran pie, Beatriz, Alís,
Haremburgis que en todo el Maine reinaba,
y la lorenesa Juana, buena y brava,
que en Rouen quemara el Inglés forajido,
Virgen soberana ¿dónde se han guardado?
Mas las mismas nieves del año pasado
¿adónde se han ido?

No buscaréis, Príncipe, año ni semana
un oculto sitio al que hayan escapado
sin que mi estribillo cante en vuestro oído:
"Mas las mismas nieves del año pasado
¿adónde se han ido?"

Sé que a famélicos y a ricos,
a sabios, locos, curas, laicos,
nobles, villanos, grandes, chicos,
bellos, feos, buenos, y avaros,
a damas de alzada esclavina,
de bonete o altos peinados,
su condición sea cual fuere,
los va la muerte devorando.

Y así sea Paris o Helena,
el que muere, muere sufriendo:
sobre su corazón estalla
su propia hiel, pierde el aliento;
después suda ¡Dios qué sudores!
y nadie puede socorrerlo,
que entonces no hay hijo ni hermano
que le quiera canjear el cuerpo.

La muerte lo hace temblar, lívido,
le hincha las venas, le hincha el cuello,
le afloja la carne, le agranda
los tendones que unen los huesos...
¡Oh, tierno cuerpo femenino!
¿Deberás sufrir tal tormento?
¿Tú, pulido, dulce, y precioso?
Sí, o subir vivo a los cielos.

lunes, 5 de mayo de 2008

Alejandra Pizarnik

SOUS LA NUIT
.
A Y. Yván Pizarnik de Kolikovski, mi padre
.
Los ausentes soplan grismente y la noche es densa.
La noche tiene el color de los párpados del muerto.
Toda la noche huyo, encauzo la persecución y la fuga,
canto un canto para mis males,
pájaros negros sobre mortajas negras.
Grito mentalmente, el viento demente me desmiente, me confino,
me alejo de la mano crispada, no quiero saber otra cosa que este clamor,
este resolar en la noche, esta errancia, este no hallarse.
Toda la noche hago la noche.
Toda la noche me abandonas lentamente como el agua cae lentamente.
Toda la noche escribo para buscar a quien me busca.
Palabra por palabro yo escribo la noche.

jueves, 27 de marzo de 2008


Charles Baudelaire

LA DESTRUCCIÓN
.
A mi lado sin tregua el Demonio se agita;
en torno de mí flota como un aire impalpable;
lo trago y noto cómo abrasa mis pulmones
de un deseo llenándolos culpable e infinito.
.
Toma, a veces, pues sabe de mi amor por el Arte,
de la más seductora mujer las apariencias,
y acudiendo a especiosos pretextos de adulón
mis labios acostumbra a filtros depravados.
.
Lejos de la mirada de Dios así me lleva,
jadeante y deshecho por la fatiga, al centro
de las hondas y solas planicies del Hastío,
.
y arroja ante mis ojos, de confusión repletos,
vestiduras manchadas y entreabiertas heridas,
¡y el sangriento aparato que en la Destrucción vive!